Terapias Alternativas y Masajes Asiáticos para el Bienestar

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19/4/16

Guillermo Borja (Memo), última entrevista

Guillermo BorjaHemos tomado prestada de GestaltSu esta entrevista a Guillermo Borja, que según refieren fue la última. Aquí la tenéis.

Última entrevista a Guillermo Borja “Memo” el 13 de mayo de 1995 por Sergio René de Dios Corona, México.
El amor y un maestro “no se buscan”, señaló el doctor Guillermo Borja. La mayoría de los conflictos que enfrentan las personas son porque desde niños nos han enseñado a mentir y a callar, a no ser claros y directos, indicó en entrevista que concedió el 3 de mayo de 1995. Al parecer fue la última que dio. Menos de tres meses después, en la noche del 10 de julio, falleció.
Discípulo del psiquiatra mexicano Salvador Roquet, pionero en los 60 de la investigación y uso de los alucinógenos en psiquiatría, que escribió el libro “Los alucinógenos: de la concepción indígena a una nueva psicoterapia”, entre sus maestros estuvieron la sacerdotisa mazatleca María Sabina, la curandera mexicana Pachita, y Oswaldo, un militar blanco que los huicholes adoptaron y formaron como chamán.
Claudio Naranjo y Guillermo Borja
El psiquiatra chileno Claudio Naranjo, autoridad mundial en Terapia Gestalt, meditación, eneagrama y disciplinas espirituales, escribió en su libro Gestalt sin Fronteras, testimonios sobre el legado de Fritz Perls: “Tengo el honor de que Borja se considere discípulo mío, aunque podría llamarlo (como Albert Hoffman al ácido lisérgico) mi ‘niño problema’. Aunque gran terapeuta, es muy escandaloso”. Su escandalosa “manera de provocar” era “amplificando” lo que el otro (el paciente) “quiere ocultar”, añade más adelante en la introducción a la entrevista que le hizo a Borja.
“Siempre les he dicho a mis maestros que yo nunca les he entendido nada, incluyendo a Claudio. Nada, nada de lo que dicen. Y ninguno se ha atrevido a decirme que ¿por qué estoy ahí? No lo cuestionan en lo más mínimo. Lo único es que les digo que yo he aprendido de estar ahí, a un lado de ellos, nomás para ver que a uno le gustaba dos cucharadas de azúcar y a otro, no”, señaló Borja, maestro de la transmisión directa del conocimiento, de la actitud de “estar ahí” a un lado del maestro, de aprender “sin librito”.
Como periodista, la entrevista a Borja pretendí publicarla en un diario de Jalisco, México. No fue posible. A 14 años de su muerte, Avenida 24 publica completa, en cuatro partes, lo que dijo “Memonio”, el “terapeuta maldito”:
¿Cómo fue que se despertó en ti esa vocación por la psiquiatría?
– Mira, yo creo que no existen las vocaciones, para empezar. Más bien yo las tomo como algo que es una semilla, que es muy individual. Que, en parte, yo no siento tampoco como un don ni como una… genético; bueno, ni familiar, pues. Y tampoco social. Lo que sí, por lo menos para mí y en muchísima gente que he observado que anda en estos, y estos quiere decir pintores, escultores, poetas, músicos, que para mí pertenecemos al mismo, que te diré, pensamiento. Pero no, quizá no sea ni el mismo pensamiento… Uno va adquiriendo una visión diferente pero eso es algo personal. Bueno, yo llegué ahí por pura coincidencia; no hay otra. Yo no tengo ninguna relación. Yo soy de Guanajuato, yo no tengo ninguna relación de ningún tipo. El único contacto que yo recibí de mi madre era que le encantaba hacernos `limpias´, llevarnos a eso. Pero no se hablaba de nada. Ahí era como familiar, y era una vez a la Iglesia y otra a la `pirulera’. Eso fue mi primer contacto. Estas gentes son curadoras, curanderas. Entonces, pero no creas que yo quería ser `pirulero’. Ni por aquí me pasaba; era como algo que estaba integrado ya en mi vida. Bueno, el primer contacto que tuve fue a través de un chamán, coronel, maestro de West Point. Amigo de unos amigos míos, unos señores que me querían mucho. Entonces, me dijeron: `Guillermo, Oswaldo te va a llevar –se llamaba así, Oswaldo-, te va a invitar a que veas, para que empieces a trabajar, ya que tú estás interesado en eso, con un psiquiatra mexicano que es de fama mundial. Acaba de morir hace como dos semanas. El doctor Salvador Roquet, el pionero de la psicoterapia en el mundo con psicotrópicos. En esa época, en México, era legal. ¿Esto no hace ruido ahí (en el periódico)?

No.
– En el mundo. El pionero, pues. En esa época se juntaban María Sabina, gentes así, conocidas como mujeres poderosas. Otra señora se llamaba Pachita, que ya murió también. Entonces, no se me puede olvidar a qué generación pertenezco. No la generación de una rebeldía… una rebeldía de otra manera, la rebeldía sin causa, pero tampoco había una causa qué buscar entre nosotros. Era, yo lo siento, que era el bienestar humano, personal, pero al mismo tiempo de grupo. Había una preocupación de la comunidad. Rocquet tenía unas comunidades allá, con los mixes, en la sierra de Oaxaca. Oswaldo tenía unas comunidades allá con los huicholes. O sea, había un interés. María Sabina hacía lo mismo. Todas estas gentes, siempre, yo las veía ahí, y así me colé. Con Salvador, pues, un maestrazo, pero nunca enseñó nada. Y Oswaldo igual. A todos los que te he mencionado, a mí nunca directamente me enseñaron, ‘decir esto’, ‘se hace por esto’, ‘esto es esto’, ‘esto lo otro’. Siempre ellos, bueno, éramos un instituto; yo era el más chiquillo, el más tonto. Daba clases el doctor porque se lo pedían mis compañeros. De hojas y esquemitas, pero yo no entendía ni madres, papacito. Yo me callaba, porque me daba un poco de pena. Porque yo (decía): ‘estoy deveras tapado’. Bueno, pero yo no soltaba a ninguno de mis maestros, papacito. Y toda mi participación, aparte de las sesiones que ellos dirigían en sus institutos, mi enseñanza, verdaderamente, era estar atentos a ver qué quería mi maestro; que si quería un café, que si había que llevar a los niños a la escuela, que había que llevarlos a la peluquería, que teníamos que salir porque se tenía que llevar un material, que se le estaba publicando un libro… así fue. Y en cada uno de ellos, así fue. Pero yo, lo que me interesaba, era la actitud. Hay una palabra que no me gusta mencionar: el manejo del poder. La habilidad, la calidad, que no se le escapaba nadie. Todos, unos clínicos brillantísimos. Roquet era el único universitario, pero todos los demás que te mencioné… Oswaldo, él también no era universitario. Los demás, analfabetas. Analfabetas de lo que pretendemos, que es el conocimiento…
¿Académico?
– Académico, no. No, no. Cada uno hablando en su propio idioma. Y así fueron años y años. Oswaldo, pues como él era uno de los ancianos, pues de todas las comunidades huicholas, gracias a eso me metió. Él me decía que él era mi padre y que yo era su hijo. Entonces, me llevaba a caminar en el desierto. El desierto es tremendo, el de acá, de San Luis Potosí. Y las comunidades donde ellos están es lo más alejado que hay, porque los huicholes no fueron dominados por los españoles. La única que se salvó. Entonces, vivían lejesísimo, donde no se puede caminar, más que ellos son los únicos. Entonces, había cierto interés en ver lo que veía. Que se acercaba un búho, que se acercaba junto a la fogata un águila, que otro hablaba con las serpientes de cascabel, que si hacían una ceremonia llovía. Decía: ‘híjole, pues no se puede. ¿Cómo le hará este cabrón?’ Y así lo fui tomando como algo natural, pues eso es lo que hacer nomás. Muy sencillos, estas gentes. Todos mis maestros han sido siempre gentes muy simples, muy sencillos, muy directos. Limpios, liberados de la culpa, de la represión, de los prejuicios, principalmente. Y así fue. Después, aquí entra en esto Claudio (Naranjo). Él es una persona muy diferente a nosotros. Claudio es un erudito, de muchísimos conocimientos, tanto orientales como occidentales. Lo que se llama un erudito, erudito. Yo lo considero un sabio. Es lo que es la erudición, en otra palabra. Un hombre muy puro, muy transparente. Muchas veces yo lo acusé de que tenía una actitud de desprecio hacia gentes, que tú sabes como terapeuta si alguien llega así, con un problema quién sabe qué, como que se ablanda el corazón. Bueno, vamos a echarle una mano. No lo fumaba (Claudio), papacito. Decía: ‘oye, híjole mano… Claudio: pero ¿no se te hace deshumanizante lo que haces? No, es que no se me ocurría nada’. Sí, esa es la actitud de él: no se me ocurría nada. Me costó muchísimo trabajo entender eso. Me acuerdo cuando murió un amigo mío. Yo estaba aquí, en Guadalajara. Un derrame cerebral. Y, pues, salí corriendo. Ya estábamos ahí, en el velorio, y mis amigos, los discípulos de Claudio, estaban encabronadísimos con él. Y yo les dije: ‘¿Por qué compadre? ¿Qué pasó? Dice: ‘se me hace increíble que no haya ido a acompañarte’. Y dije: ‘pues a mí no me importa que no venga. Sí, así fue. ¿Deveras no? No porque me hubiera estorbado (Claudio); no, no, de ninguna manera. Estaban muy molestos, dos de ellos. Entonces, cuando ya terminó la ceremonia y me fui con él: ‘¡Hola Memo!’ Se levantó, estaba en un curso, a saludarme. Y ahí estábamos platicando. Dice: ‘oye, quiero hacerte una pregunta: ¿estás enojado conmigo? No, Claudio, ¿por qué? Pues porque han insistido tanto estos que te tenía que ir a ver, y a mí no se me ocurrió ir a verte. Dije: ‘qué bueno que no fuiste, porque me hubieras estorbado’. ‘Me lo supes’, dijo. Entonces, era como otro trabajo totalmente diferente a estos otros maestros que he tenido. Pero, mira, he tenido muy buen ojo para localizar maestros, pero esto no puede ser… ¿cómo fue el tu inicio de la pregunta? Esa vocación, no… La vida me los pone enfrente. Como que uno se enchufa, se encuentra, pero no se busca…
¿Un maestro no se busca?
– No, ni el amor tampoco ¿eh? (Sonríe). El amor no se busca. Se pueden buscar las ganas de tenerlo, las pretensiones de vivir acompañado. El encontrar, bueno, pues, eso que siento aquí. ¿Qué?: híjole, ‘cuántos años solo’, qué sé yo, un rollo de esos. Puedes sumar todos los pensamientos que he dicho: son actos egoicos. No son de amor. No es como estas gentes que andan compulsivas en los cursos o leyendo libros o buscando a los maestros. Carlos Castaneda es la misma línea. Y yo no, no he buscado nunca un maestro; me han caído. ¿Por qué? Pues, mira, es muy fácil decir: ‘porque Dios me quiere’ o ‘tengo un ángel’ o… pero no, no me calza. Pues, ¿por qué me tocaron a mí? Pues, porque me tocaron. Sí, sí, sin ninguna otra pretensión. Hombre, me hubiera encantado decir: ‘mira, es que yo pertenezco a una tradición y en la última reencarnación pues ya me tocaba’. Se oiría muy bonito. Y hay muchos locos, pretenciosos terapeutas, que se la avientan así. No, no, no, no. Yo siempre les he dicho a mis maestros que yo nunca les he entendido nada, incluyendo a Claudio. Nada, nada de lo que dicen. Y ninguno se ha atrevido a decirme que ¿por qué estoy ahí? No lo cuestionan en lo más mínimo. Lo único es que les digo que yo he aprendido de estar ahí, a un lado de ellos, nomás para ver que a uno le gustaba dos cucharadas de azúcar y a otro, no, y rururun… eso sí, era una persona atentísima, que era estar atento a sus necesidades y a los horarios que ellos necesitaban. Y como yo sabía cuánto le duraba la energía de cada uno de ellos, aunque te parezca loco lo que digo, uy, tenía que administrarla. Y me escuchaban, me escuchaban. ‘¡Ay, qué bueno que ya llegaste Memo!, ¡vámonos!’. Entonces, así fue.
¿Una enseñanza no formal?
– En el libro lo pongo, en el primer libro que escribí, hay el prefacio de los recono… no, no de los reconocimientos. Eso, del prefacio, de dónde viene mi enseñanza. Yo le pongo transmisión directa. ¿No sé si logras entender lo que significa la transmisión directa?
¿Simplemente estar ahí
– Sí.
¿Hacer acto de presencia?
– Y ellos igual. O sea, transmisión directa. Yo lo tomo así. No es de librito…
¿Y tu enseñanza académica?
– Esa no se menciona ahí. ¡Vamos…!
Ahorita nada más lo que es la enseñanza cara a cara, directa…
– Y yo creo que va más allá. Y es que es una energía que no es ni con los ojos ni con los oídos ni… Porque yo no les puedo enseñar. A ellos nunca les he enseñado nada. Ellos quizá hacen una serie de interpretaciones. Unos las han captado un poquito; otros, menos; otros, papanatas… pero el tipo de trabajo que yo hago… yo soy el primero que mete la cabeza a la guillotina, para empezar por ellos…
A ver, amplíame eso.
– Mira, a ver, vamos a ver. Que el trabajo todo éste que te he comentado es tremendamente cruel con el que lo imparte, porque al que te dijo que te amaba, te va a corta la cabeza. Eso es lo cierto. Así…
¿Autosacrificio?
– No, para nada. No. Por ejemplo, los discípulos, los pacientes que se querían morir por ti, al otro día se arrepintieron y te cortaron la cabeza, por todas las situaciones que pasaban internamente. Que yo no soy el tipo de terapeuta que me da miedo una amenaza de un paciente. El rollo de que si me quedo sin pacientes, de que si va a hablar de mí, qué va a decir la sociedad psicoanalítica.. ¿Me explico? A mí no me importa nada de eso. Y a esto me refiero: que la verdad es cabrona. Predicar la verdad, no creas que me estoy poniendo así, como de evangelista… estoy hablando de la verdad, así, de la verdad, el respeto, respeto. Para mí el respeto es ser claro y directo. Así de sencillo. Sí.
¿Es la honestidad?
-Sí. Ser claro y directo. Sin adornos, sin rollos, sin intelectualizaciones. Uno sabes que uno es un mentiroso de asco. Porque nadie se atreve a decir lo que piensa. Y andar uno adornándole, callándose, pero yo no creo que el callarse se logre transformar en verdad. ¿O sí? O que el callarse y mentir se logre transformar en salud. Si tú te callas algo con tu mujer o tu hijo o tu jefe, qué sé yo, una de serie de cosas, sale por un lado de la peor manera. Pero de que sale, sale. No hay posibilidad de que lo asimile uno o que tenga una buena digestión, y que no haya conflicto. La mayoría de los conflictos es por callarse… desde niño…
En el proceso de autoconocimiento de cada persona, el principal obstáculo que enfrenta es el miedo, el cual suele encubrir con mentiras, indicó el psiquiatra Guillermo Borja. Tener fe es no poder interferir ante la vida, aceptarla con su dolor y contradicciones, apuntó.
“No hay forma de escaparte de tu responsabilidad ante la vida; no hay forma de huir del dolor, imposible”, puntualizó.
Las crisis de la humanidad son “clases de análisis, de introspección, de fortalecimiento interno”, dijo en la entrevista que concedió poco antes de fallecer. Sentado, mientras disfrutaba un café, el autor de “La locura Lo cura” abordó diversos tópicos relacionados con el ser humano y su crecimiento personal.
El sufrimiento, como “la aberración de un narcisismo que no quiere sufrir”; el destino, y cómo “uno lo va construyendo cada instante”; el Eneagrama, como “las nueve formas de no vivir”; y de cómo la humanidad vive “la preparación de un parto”, son reflexiones legadas por Borja.
¿Parte de tu trabajo, o gran parte de tu trabajo, consiste en que el paciente o el discípulo, tal cual, exprese lo que trae adentro?
– Sí. A ver, la gente tiene mucho miedo, pero vamos a ver: si yo expreso, o tú, lo más temido: ¿Qué es? ¿Cuál es lo peor, así, que tiene uno que callarse? porque, bueno… Una tontería o prejuicio, ahí, que todavía se lo sigue creyendo y el pobre ni sabe que tiene un prejuicio. Toda la cosa inconsciente, y que las repuestas que él cree que está dando, no es él, no es él. El trabajo es larguito.
¿Cuáles son los principales obstáculos que regularmente tú descubres a través de una persona, un paciente o un discípulo en este proceso de autoconocimiento? ¿Por dónde se va atorando? ¿Por dónde se va saliendo o por dónde va avanzando?
– Bueno, independientemente de que cada quien tiene un toque individual, algo muy individual: bueno, yo creo que el miedo es el más fuerte. El miedo, y el miedo hay que encubrirlo, ¿no? Hay que pintar la fachadita, que no se le note, pues, que tiene miedo. No solamente es miedoso, sino encima falso. Por que imagínate la cantidad de energía que tiene que invertir para que el otro se lo crea, que está cagado de miedo. Pero es terrible la falsedad, porque la falsedad es lo que se necesita para encubrir el miedo, pero ningún ser humano acepta que es falso, porque todos traen las banderitas de la autenticidad, de ser así, íntegros. Bueno, para eso hay un mecanismo, hay que matar a la sensibilidad.
Eso no lo entendí….
– La falsedad les sirve a las personas para que no noten los demás que son falsos, que son auténticos. La falsedad es como las películas, el personaje, y que los buenos actores o actrices logran convencer al público del personaje. Bueno, pues eso es lo que hacemos. Y luego ahí, como nadie quiere sentirse falso, inauténtico, entonces tiene otro mecanismo, que es la muerte de la sensibilidad, la muerte del amor, la muerte del afecto; del propio, para empezar. Bueno, pues, ya tiene la vida solucionada, ¿verdad?: Ni sabe que es miedoso, ni se le nota que es miedoso ni siente que es falso…. Terrible.
¿O sea que vivimos en la mentira?
– Total.
¿Y se trata de que el terapeuta le haga ver al paciente que él vive en la mentira?
– Que es falso, cobarde. Hay nueve maneras de huir; más bien dicho, hay nueve formas de no vivir.
Ahí son tres las que ya dije.
¿Los nueve del Eneagrama?
– Ándale, son las nueve maneras, pues, de no sufrir.
¿No sufre, pero sí sufriendo en el fondo?
– Claro, claro. Sí, sin trabajo nadie se infarta; digo todos se van a infartar. Bueno, dije eso nomás, pero lo que son las enfermedades psicosomáticas, el no éxito en los negocios, el fracaso afectivo ¿Qué mas? Bueno, hay tantos, los males del mundo.
¿Este tipo de neurosis se acrecienta en periodos como el que vivimos, de crisis total de valores, económica, política? ¿Cómo repercute esto a nivel de individuo, internamente?
– Mira, la humanidad, si tú haces un poco de historia, nunca ha estado bien. Bien en lo que nos gustaría. Y parece ser que existen épocas de la humanidad, con unos periodos específicos, de ese proceso de germinación y crecimiento de la humanidad, como en las plantas o en la evolución del mono hacia el ser humano, que se tardan décadas, centurias, para que suceda otra época. Claro, lo que vemos es espeluznante. Pero se considera que es necesario porque en el próximo periodo la humanidad va a estar ya preparada para no destruirnos. ¿Cuántos nos vamos a tardar? No lo sé, pero aun estas crisis y todo esto yo lo considero al revés: Son clases, son clases de análisis, de introspección, de fortalecimiento interno. Y yo no veo que hay responsabilizar a nadie. No sé cómo parezca por que lo digo yo, pero yo creo eso: La humanidad nunca ha estado bien. Tiene los contenidos, sí, que le gustaría a uno, no conocemos. Por eso se han escrito los cuentos y todas esas cosas, pero los buenos cuentos…. Pon a Gilgamesh, pon Las Mil y una Noches, pon a Homero… Todas las odiseas. ¿Qué es lo que cuentan? La tragedia. Y cuando creen que llegaron, no señor, hay que volver a empezar.
¿Entonces quiere decir que al igual que el ser humano la sociedad también necesita ese tipo de sacudidas?
– Sí.
¿Sí hay un parangón?
– Yo digo que sí, que está adentro, y que es mundial, pues. Como que es imposible energéticamente estar fuera de otra nación o de otro país; que aunque los políticos echen rollos, el ser humano tiene otros niveles, otros niveles de que existen…. Yo veo… Es que, mira, no sé si sea bueno, pero yo veo que es parte de algo.
¿De un parto?
– De un una preparación a un parto, puede decirse, claro. Que en diez años ya no va haber agua en quién sabe donde, que dentro quién sabe qué… ¡Pprrrrrrr!… Que el gas de estos cabrones que andan ahí locos, que… estamos hablando de una cosa, la fe.
¿En qué consistiría la fe?
– En que todo como está, está bien… (Se ríe).
¿Como que encierra mucha contradicción o ironía? ¿No?
– Es la vida. Esa es la vida. Esa es la verdadera enseñanza: las contradicciones. Mira te voy a platicar algo que vi en la televisión y dije: ‘¡Ay, me encanta!’ Como la vida, lo majestuosa, lo imprevista. Esto es lo que tiene mucho miedo el ser humano: Lo imprevista de la vida. Me imagino que los dos se enteraron de este bebito o bebita, fue una pinche revolución por la cantidad de dinero que se necesitaba para los implantes de los riñones o el hígado… Hígado, pero que era imposible por los recursos de familia. Bueno, hasta que el secretario de Salubridad, sí, de Salud, la coperacha, igual ir a Estados Unidos y la gente, se logró después de tres injertos, porque los dos primeros los rechazó. Bueno, pues salió perfectamente de la operación, y estaba en recuperación en Estados Unidos. ¿Y sabes qué le sucedió? Se resbaló de la escalera de su casa y tiene un derrame cerebral. Va a ser muy difícil sacarlo de ahí por que es un bebito… Y derrame cerebral y las complicaciones que tiene, hombre, ¡que se salve! ¿Pero qué te dice? En la escalera de su casa… ¡Cámara! ¿No? Hay dos: O te levantas y le mientas la madre a Dios o al que se le ocurrió hacer las escaleras, o a la vida… Para nada sirve hacer todo eso.
Pero el hecho está ahí.
– Y esa es la fe.
¿Aceptar el hecho?
– No poder intervenir, interferir, ante la vida.
¿Implicaría aceptar un destino, entre comillas?
– No. Ese no es un destino: Esa es una escalera, el chiquillo se cayó y se fue de hocico. No le coloquemos cosas. No queramos meterle pensamientos mágicos. No, no es. Imagínate cuántas interpretaciones hay por accidentes o un no. El esoterismo no daría para tanto. ¿Sí me explico?
En este caso, vamos, o en lo general, nos ocurren cosas en la vida, lo que sea; siempre hay una causa inconsciente, detrás, hay algo que se movió y ni cuenta nos dimos…
– ¿Y el niño?
¿No había algo detrás?
– ¡Todavía ni habla!
¿Y por el lado del esoterismo?
– Mira, eso ni lo leo, se me hacen mamadas… Que se lo habrán encontrado, no te preocupes, alguna…. Y si se mete a la astrología, más…. Yo no creo, el destino, para mí el destino uno lo va construyendo cada instante. ¿Inconscientemente? ¡Claro que existen esas cosa inconscientes! Lo que se llaman actos fallidos, y muchísimas cosas. Sí, hay muchas, pero yo no las veo tan trágicas…. Pero aún así, que sea un acto fallido, pues hay que aprender de ahí, consciente o inconscientemente hay que estar atento. No hay forma de escaparte de tu responsabilidad ante la vida, no hay forma de huir del dolor, imposible. Entre el dolor y el placer uno tiene que ponerse en la mejor posición posible, pero de que te va a doler, te va a doler.
¿Cuál sería esa mejor posición posible?
– Puedes aceptar el dolor, papacito, así. Sí, no querer cambiar la vida. Es que uno quiere que la vida cambie por uno, porque lo que menos le interesa es la vida a quien la está, supuestamente, defendiendo.
¿No resulta visto desde afuera como una visión pesimista?
– ¿Pero quién se escapa del dolor? Nadie. ¿Y del placer? Tampoco. Pero en mayor capacidad de no… no hay que equivocarse. Una cosa es el dolor y otra el sufrimiento. El sufrimiento es la aberración de un narcisismo que no quiere sufrir. ¿Por qué a mí? ¿Por qué a mi me sucedió esto? Y esa obsesividad de no querer soltar y aceptar que uno es uno más. Es muy fácil soltártela así: Que tú eres uno más….¡Ahhhh!… No es tan fácil. Y que te va a suceder todo, pero de ese todo no sé cuál te toque. Uno anda en una inopia, de alguna manera… Y el dolor es, pues, lo que sucede emocionalmente a cualquier ser humano, la aceptación de la pérdida de un ser querido, que las cosas no salen como uno quiere. Hay cosas difíciles de aceptar: La traición de los amigos, de aceptar la traición de las parejas… Pues todo eso, lo que es, que no queremos pasar por ahí, sería el dolor.
¿Cómo convertir el sufrimiento en dolor?
– Pues con Plácido… (Plácido Ramírez, terapeuta discípulo de Borja presente en la entrevista).
¿O sea descubrir las causas de qué me está provocando esto?
– Para empezar que estás mal. Que todo ese dolor… Digo, que todo ese dolor no es (ininteligible)…. es puro teatro, es puro teatro. Así de simple. Yo creo que tú ya los has vivido: Llega el primer amor y se termina. ¡Cállate! Si esta a la edad de los 12, 18 años, en el pensamiento lo primero que se te viene es el suicidio. Pensamientos suicidas. Amores así, de entrega, de pasión, como toda la brutalidad de los 18, que es una cosa bellísima, hermosísima. Así, como los caballos preciosos que son incontenibles. La brutalidad de la naturaleza. Hermosísima. Bueno, va uno creciendo y se da uno cuenta que no hay una sola mujer – estoy poniendo el ejemplo de la mujer, puede ser cualquier cosa -, que hay mas mujeres y que te gustan muchas, y que te puedes relacionar. Y ahí va, ahí va, autoafirmándote y una serie de cosas. Después, o te casas… Todos esos rollos. Entonces, si tú lo analizas: pero, he pasado por tantas, he pasado por tantas, y en ese momento, cuando hace uno un alto en la vida, porque uno tiene que hacer un alto en la vida, por favor, pues qué traes en las manos. ¿Qué has hecho con tu vida? ¡Con la tuya! En ese momento, en ese momento, cuando haces la parada, tan necesaria, porque mira: Debe ser patético llegar a la agonía de uno mismo, a una edad avanzada, y no haber hecho nada por uno mismo. Es terrible, por que ahí nada de que una disculpita, nada que mi vieja se fue con el chofer…. Nada de nada. Es ¿qué hiciste con tu vida? Pues esa mugrosa pregunta, uno tiene que estar atentísimo, por que si yo te digo: ¿Qué quiere decir ese contenido? Es ¿quién eres tú? Para poder deducir después que quiero ir ahí… Y no echarle la caca a ninguno. Uno es uno y es responsable de uno. Y esto, aunque se escuche un poco como egoísta: No hay pedagogía mas grande en la vida que si haces lo que tienes que hacer en la vida- ahí incluye a tus hijos, hijas, a tu pareja, a tus empleados -, si tú haces lo que tú haces. Porque hacer lo que tú tienes que hacer y quieres hacer no es un acto de agresión hacia nadie, por que lo único que tú puedes hacer por ti es bienestar para ti. Pues con eso…
¿Hacerse responsable uno?
– Responsabilidad viene de su raíz, que es: respondo por mí, responsare…
¿Cuál es el final del camino, de atravesar el Purgatorio, el Calvario, en la vida? Muy sencillo: Tú, responde el psiquiatra Guillermo Borja, quien apunta el mal manejo de lo esotérico ocurre cuando “no se entra a la realidad” e indica que la democracia “es parte ya de la salud de una sociedad”.
¿A qué atribuyes, en este periodo que estamos platicando, el sufrimiento de tanta gente…? ¿Que hay detrás?, ¿qué está moviendo el ser humano?
-Que te digo que estamos en una época de la que está surgiendo otra.
Aunque tú hablas al principio de que el esoterismo…
-¡Hombre, miraaa! Tengo mis estilos, y lo que…yo no estoy en contra del esoterismo, yo estoy en contra del mal manejo del esoterismo. Todos los grandes iniciados, todas las gentes sabísimas son esotéricos, todos. Pero es este mal rollo, no, no, no. Es parte de lo que estoy hablando, de echarle la mano a la humanidad. Y aparte ya es abierto, no es secreto. Ya, parece que la represión, que la no represión. Ya es parte de la salud del sistema también. Es como…tú llámale democracia o lo que sea, pero eso es parte ya de la salud de una sociedad…
¿Tolerancia?
-Claro.
¿En qué consistiría el mal manejo? ¿Nada más… tú hablas mucho del rollo? O sea, ¿vas a echarles el rollo pero no hacerles ver su realidad? ¿Que no despeguen los pies de la tierra?
-A ver, no te entiendo.
¿En que consistiría el mal manejo del esoterismo?
-Eso, no entrarle a la realidad, la tierra, el hombre. Eso. Sí, eso, eso. La realidad.
¿En estos avatares, en estos caminos del autoconocimiento del ser humano, que papae están desempeñando la psicología, desde Freud, la gestalt, la psicología transpersonal? ¿Por dónde va? ¿Cuáles son los caminos que está siguiendo la psicología ahorita, en la búsqueda, en la ayuda del ser humano?
– Bueno, no se puede negar que Freud, y hay un par más, importantísimos. Ellos fueron a los que correspondió la sacudida de la humanidad. Visionarios fueron. Pero hubo otros más visionarios, atrás: Los griegos, los grandes escritores, los poetas. Todos estos, los mitólogos, los que hicieron todas estas apología, que por algo Jung y Freud que fueron los que iniciaron esto, todo lo basaron en eso. Todo. Y hay una cosa, mira, el libro más antiguo escrito por la humanidad es un libro que no sé si conoces, que se llama Gilgamesh. La primera obra escrita por el ser humano. Ya más atrás no sabemos. Y, éste, el mismo rollo que sucede ahí, en Gilgamesh, es el rollo que está sucediendo ahorita. Vamos a ver: la humanidad nada más tiene un solo cuento, papacito. Tú, solo tienes un solo cuento. Y sé honesto, nada más te la pasas repite y repite el mismo rollo. El proceso de evolución es cambiar por todos los estilos literarios, de la tragedia, esperar un día a ver si uno llega allá, a la comedia. ¿Entonces dónde está? Pues yo creo que todos estos, porque Freud se metió en el rollo intelectual, después se vino todo lo instintivo pero a nivel corporal, que Freud ni se dio cuenta de que existía; Jung se metió en el rollo espiritual y en los arquetipos y todo este rollo; Skinner, pues en la modificación de conductas… Y cada uno fue aportando. Otro descubrió el existencialismo por estar enclaustrado como judío en Auschwitz. Como que, aparte cada persona descubre algo de sí mismo, desde lo que resolvió. No creo que un compositor hubiera compuesto nada más porque se le vino, sino que hubo muchas cosas, y principalmente estados interiores de desarrollo. No tanto emociones, sino cosas de de desarrollo interno.
¿En estos momentos en que situación, que momentos atraviesa la psicología con Claudio Naranjo?
-Una cosa que es muy bella: no se puede… Bueno, él hace como un Concilio Ecuménico: Tenemos que entender que no se puede descalificar. Que cada uno aporte un grano, que hay mucha gente, que no hay que pelearse, que no hay que dogmatizar, que haya la libertad de decisión para a lo que la gente quiera ir. Yo le enseñé a él y a todos mis discípulos una cosa que se llama la transferencia múltiple ¿Entiendes? Que el terapeuta quiere la concesión ¿Si? Vente, ándale. ¡Y yo no! ¡Que vayan donde sea! ¡Que aprendan! ¡Que vean el asco de terapeuta que soy! ¡Los corro! Y les digo: ¡Tú tienes qué ir a otro proceso! Y ellos andan como locos: aquí, allá, con Claudio…Yo no sé si les haya servido, pero yo sí estoy convencido de eso, porque yo he visto las diferencias, pues. ¿A ver, bueno ,y éste lo que hace y eso? Que es eso es muy sano. Y que no me asusta que se vayan con otro ¿Por qué yo tengo que ser el mejor, el único? No, no, no..
Hubo algo que me llamó mucho la atención. Cuando hablas de que Freud, Jung y todos ellos, desde sí mismos resolvieron algo, que es algo por lo que tenemos que trabajar. Lo atraviesan los artistas, no solamente los terapeutas, ¿para hacer consciente eso que descubrí, eso en mí, para luego plasmarlo en algo, en mi creatividad?
-Claro. ¿Tú sabes cómo llego Freud al psicoanálisis? ¿No lo conoces?
No lo recuerdo.
-Bueno, pues se murió su padre y fue al velorio. Y cuando estuvo frente al féretro, se desmayó. Esto, en cualquier neurótico, diría: ¡Ay!, ¡el afecto! ¿No? Pobrecito, pero esto es en los contenidos que habla la gente, pobrecito; el haber desaparecido el padre, doloroso, traumático, pero Freud era una gente muy brillante, aparte porque era un maestro… Descubrió que odiaba a su padre… La honestidad de Freud, de que debía tener su buen trabajito ya que le cayera el veinte de ese tamaño. Pues a partir de ahí, dijo: ‘Todavía debe estar salpicada con esto”. Después empezó a trabajar con la neurosis conversiva, la ceguera, la parálisis, y ahí fue. Entonces cada uno va aportando. Y ahorita el momento es… se habla de las psicología humanística, pero en la transpersonal hay un solo detalle que es lo que la determina de todas las demás, que es la que introduce lo místico al ser humano, la parte mística del ser humano. Entonces, la psicología transpersonal, y Claudio, él enfatiza que hay una parte interna, que la hemos olvidado muchísimo y que en ese olvido hemos tenido muy mal negocio. Y que el ser humano es místico; no religioso, místico.
¿Cuál seria la diferencia entre místico y religioso?
-Bueno, el religioso sigue a una institución, los preceptos, los conceptos… y lo místico es que no hay que tener ninguna regla para ser bueno, porque teniendo reglas ¡menos se hace bueno!
Cuando mencionaste eso de la experiencia de Freud, el gran problema que creo tenemos todos es, en general, que nos da mucho miedo conocernos a nosotros mismos ¿Hasta dónde es utilizar mi propia basura para transformarla? Estoy hablando con el coco…
– Pues, con lo que tengas… A ver repítemela otra vez.
O sea, creo que todos le tenemos miedo a lo que es vernos tal y cual, sin atrevernos a pensar, quizás, que detrás de esa basura, detrás de los que rechazamos, como fue el caso de Freud, que descubrió que él quería asesinar a su padre… ¿El descubrimiento de esa basura es como… estoy fantaseando… como el Edén que queremos pero que estamos pateando?
– Así es, así es. El problema es el calvario, sí, el calvario es lo que es bastante difícil, porque no se sabe, ni se ve el final, ni te lo garantizan, y pa´ atrás ya no se puede. Entonces entras en una desesperación, en una ansiedad, de: ¡Ay! ¿a ver a qué horas se acaba esto? Cinco años de terapia y yo no veo, me siento cada día peor… cosas así. Esos son los mecanismos que dificultan que muchos tratamientos y pacientes hagan un buen avance, pero no se ha llegado… ¿Cuál es el final del camino? Sencillo: Tú. No hay otro, no hay otro. Y que las cosas que van encontrar ahí… mira, yo no sé cómo se llama esta película que es muy bonita, la que anda en busca de la rosa, o no sé qué cosa. Un guerrero que va a buscar, creo, la verdad….y que le dan un espejo. ¿Pero qué era lo que buscaban? ¿La verdad? ¿El poder o qué? (pregunta Plácido)… pero de unos impedimentos como no tienes una idea. Una epopeya: se mueren y matan, y rururururua, y se burlan de él, una y otra vez, otra vez… Y ya cuando termina, la ceremonia y todo el rollo, ahí todos los monjes, venía otro que había cruzado el Purgatorio. Y, ese ya lo iban a investir, y le dan una caja. Y la da risa, se muere de la risa, porque es un espejo. Va por hay, va por hay la pregunta… Las dificultades, pues sí son, pero no creas que uno va encontrar muchas cosas (se ríe)… Nada. Y la psicología va en eso, de que la espiritualidad es lo más importante. Y ya se habla por todos lados. En las televisiones no sé cuántos programas hay de diferentes religiones, todo el día…

10/1/14

Hellinger: La otra fé


Bert Hellinger
  El psicoterapeuta alemán Bert Hellinger está relacionado con el método terapéutico conocido como Constelaciones Familiares y Terapias sistémicas.
En los últimos años, su trabajo ha evolucionado más allá de éste ámbito a lo que él ahora llama Movimientos del espíritu-alma.

Sus 16 años en Sudáfrica como misionero entre los Zulú  también dejaron huellas  profundas en su trabajo.
Allí dirigió un gran internado donde  enseñaba también y al mismo tiempo era el cura de una parroquia.

De esos años quedó  la comprensión  de  ideas fundamentales:  “Hay diferentes maneras equivalentes de hacer las cosas”. y  “Lo Sagrado es omnipresente”. 

Hellinger viaja en la actualidad extensamente, dando conferencias, talleres y cursos de formación en todas partes de Europa, EE. UU, América Central y América del Sur, Rusia, China, y Japón. 

Hoy, reproducimos uno de sus trabajos realizados en Sevilla año 2000:


Hellinger: Hola, buenos días.

Hombre: Buenos días.

Hellinger: ¿De qué se trata en tu caso?

Hombre: Mis padres son muy mayores y ahora mi padre tiene demencia senil. Hace muchos años, cuando era joven me separé de él, me desconecté de él a nivel de contacto y en este momento me gustaría saber de qué forma me podría acercar a él o poder ayudar. Siento que tengo bastante responsabilidad en este momento.

Hellinger: ¿Qué edad tienes tú?

Hombre: 26.

Hellinger: ¿Y qué edad tiene tu padre?

Hombre: Ochenta.

Hellinger: ¿Y la madre?

Hombre: Setenta y tres.

Hellinger: ¿Tienes más hermanos?

Hombre: Sí, éramos ocho hermanos. Los seis primeros hermanos eran hijos de mi tío. Mi tío murió, mi madre estuvo viuda once años y luego se casó con mi padre y tuvo dos hijos más. Mi hermano que murió hace siete años y yo.

Hellinger: ¿De qué murió el hermano?

Hombre: Fue víctima de un accidente de tráfico.

Hellinger: ¿Y de qué murió el tío?

Hombre: De un infarto.

Hellinger: ¿Tu padre también estuvo casado anteriormente?

Hombre: Fue misionero.

Hellinger: ¿Qué misionero? ¿Católico, protestante?

Hombre: Católico, padres blancos.

Hellinger: ¿Por qué dejó la órden?

Hombre: Supongo que empezaría a perder sus ideales y no se sentiría bien y quería volver

Hellinger: Ok. Yo también fui misionero. Configuraré a dos personas, tu padre y tu.

El hombre escoge el representante para él mismo.

Hellinger: Quisiera decir algo sobre la elección de los representantes. No importa a quién se coga y es mejor no coger a nadie que te conozca. Si no puede haber interferencias. NI tampoco hay que buscar pareceres exteriores. Ok posiciónalos.

El hombre coloca al padre e hijo uno al lado del otro. El hijo está a la izquierda del padre.

Hellinger: ¿Tú eres piadoso?

Hombre: No sé.

Hellinger: Ok. Yo lo he visto.

El hombre asiente. Hellinger saca del público a una mujer, la coloca frente a los hombres y dice: Este sería Dios.

El público se ríe. Hellinger: Tenéis que mantener la seriedad. Esto es un asunto duro.

La mujer quiere acercarse.

Hellinger: No te muevas. Dios no se mueve.

Hellinger saca la representante para la madre.

Hellinger: ¿Qué pasa con el padre?

Padre: Siento ganas de estar más cerca de mi hijo.

Hellinger: ¿Y hacia allá? (Hellinger indica a la representante de Dios)

Padre: También. Con mi hijo hacia allá.

Hellinger dice al hombre: ¿Verdad que es extraño?

Hellinger saca otro representante: este es tu hermano y lo coloco ahora al lado de Dios.

Hellinger: ¿Cómo se encuentra el padre ahora, mejor o peor?

Padre: Muy raro, muy extraño.

Hellinger: ¿Mejor o peor?

Padre: Mejor.

Hellinger: Este sería el sacrificio del hijo para reconciliar a Dios por su separación. Tú sería el siguiente. É l quería ir contigo hacia Dios. Te contaré una historia. Un hombre una noche soñó con que había oído la voz de Dios. Levántate, coge a tu hijo tu único y amado. Llévalo al monte que te señalaré y ahí sacrifícamelo en el holocausto. Por la mañana el hombre se levantó, miró a su hijo, su único bien amado, miró a su mujer, la madre del hijo, miró a su Dios, cogió al hijo y lo llevó al monte. Construyó un altar, le ató las manos, sacó el cuchillo y quiso sacrificarlo. De repente escuchó otra voz y así en lugar de su hijo sacrificó a una oveja. ¿Ahora cómo mira el hijo a su padre? ¿Cómo este padre a su hijo? ¿Y cómo la mujer a su marido? ¿Cómo el marido a la mujer? ¿Cómo ellos miran a Dios? ¿Y cómo Dios, suponiendo que exista, les mira a ellos? También otro hombre escucho en sus sueños la voz de Dios que le dijo: Levántate, coge a tu hijo, al único y bien amado. Llévatelo al monte que te señalaré y ahí sacrifícamelo en el holocausto. Por la mañana el hombre se levantó, miró a su hijo, su único y bien amado. Miró a su madre, la madre del hijo, miró a su dios y le dijo cara a cara: No lo haré. ¿Cómo el hijo mira a su padre? ¿Cómo el padre a su hijo? ¿Cómo la madre a su marido? ¿Cómo el marido a su mujer? ¿Cómo miran ellos a dios? ¿Y cómo el dios, suponiendo que exista, les mira a ellos? ¿Quién de estos dos padres tiene la fé mayor?

Hombre: Para mí el segundo.

Hellinger: Exacto. Ocupa tu lugar en la constelación. Dile a dios: Yo tengo la fé mayor.

Hombre: Yo tengo la fé mayor.

Hellinger: ¿Cómo se encuentra dios?

Dios: Bien.

Hellinger: Aquí lo dejaré.

Hellinger: Quiero deciros algo acerca de dios. Es algo muy atrevido. Hay muchas personas que hablan de dios como si supieran algo de él. Yo no sé nada de él. Pero sé algo de los hombres. Y sé algo de lo que ocurre en las almas de las personas. Algo que ocurre en las almas de las personas es una necesidad profunda de compensación. Muy simple. Cuando alguien me hace un regalo, por muy bello que sea, yo siento una profunda necesidad de compensar el regalo. Me siento inquieto hasta que yo también le haya hecho un regalo. Y en cuando yo le haya dado algo, me siento libre. Y esta necesidad de compensación es la base de toda relación. Sin esta necesidad de compensación, no puede haber intercambio entre las personas, entre el hombre y la mujer, entre el padre  y los hijos. En todas partes actúa esta profunda necesidad de compensación. Esta necesidad de compensación se une al amor. Cuando el hombre le regala algo a la mujer, ella se siente en la necesidad de regalarle algo a él también. Y dado que le quiere, le da un poquito más. Así él tiene la necesidad de compensar. Y dado que el la quiere, le da un poquito más. Así por la unión entre compensación y amor el intercambio aumenta y con el aumento del intercambio crece la felicidad. Éste sería el secreto de una relación de pareja. Entre padres e hijos, los padres les dan tanto a los hijos que los hijos no tienen posibilidad de llegar a una compensación. ¿Entonces en su inquietud qué hacen los hijos? Se casan y van pasando a sus hijos lo que ellos recibieron de sus padres y así la necesidad de compensación permite que los padres den tanto a sus hijos. Es una cosa muy bonita, ¿no?

Esta necesidad de compensación tiene una importancia profunda para nuestras relaciones, pero también existe un lado oscuro. Cuando alguien comete algo grave conmigo, también siento la necesidad de compensarlo, por tanto estoy pensando en vengarme. Algunos no conocen el secreto de la buena compensación negativa. Algunos lo tratan igual que la compensación positiva. Si alguien me daña, yo solamente le devuelvo lo mismo, sino como me siento justificado aún aumento un poco más. Así el otro siente el derecho de devolverme la injusticia y me devuelve un poquito más. Y así aumente el intercambio negativo. Hay una regla muy simple. Hay que unir la venganza al amor. Si a mí me hacen algo, yo también tengo que hacer algo. Pero como quiero a la otra persona, le hago un poco menos de daño, así el otro ya no tiene derecho de hacerme nada, todo lo contrario puede reiniciarse el intercambio positivo. Quien no devuelve la injusticia, pone en peligro al amor, el perdón de la injusticia acaba con el intercambio positivo. Hay que vengarse pero con amor.

Esta necesidad de compensación por mucha persona y también por muchas religiones es transferida al destino y al dios. Así, si tu padre deja la orden manteniendo la fé de antes y también tu madre mantiene la fé de antes y los hijos mantienen la fé de antes, todos ellos lo pagan, vida por vida. Se sacrifica un hijo. Eso no quiere decir que el padre sacrifique al hijo, toda la familia siente la necesidad de compensación sin que esto aparezca en la consciencia y entonces pasan estas cosas. Y todo el cristianismo se fundamenta en este mecanismo, que lo bueno tiene que ser pagado con la vida, por tanto algo humano y solamente humano se aplica más allá del ser humano a algo más grande que ni siquiera conocemos. Y ahora hay que pensar en la imagen de dios que sería esta.

Me acuerdo de mis tiempos de misionero en África. Construí una iglesia y había una imagen de dios en la iglesia en Alemania donde me bautizaron a  mí, era una cruz donde el soldado traspasó con la lanza el pecho de Jesús y la madre de Jesús estaba debajo de la cruz recogiendo la sangre en un cáliz. En aquel entonces yo estaba un poco limitado todavía, pensaba que era una imagen bonita y encontré un pintor religioso en Alemania, pero ya no pintaba cuadros religiosos, solamente vendía cerveza. Pero me ofreció hacer una copia de aquella imagen y así hice una foto de esa imagen y después se la enseñé a unas hermanas indígenas de sudafrica. Estaban espantadas. ¿Cómo una madre puede hacer eso? Entonces me enseñaron y me hicieron comprender. Pensaban que yo estaba loco. Pero una vez uno está en este fé y ya no percibe la locura.

¿Cuál es la solución?

Hay que renegar del dios pequeño para dirigirse al más grande que para nosotros sigue siendo oculto.

Espero que le he dejado bastante claro, pero la misma actitud también existe en las familias hacia el destino. Os daré un ejemplo muy simple. Un ingeniero se compró mercedes y en su familia eso era una arrogancia. Entonces iba por la autopista y un día tuvo un accidente que otro coche por detrás chocó con él. El hombre se sintió sumamente aliviado. Ahora por fin había pagado por el mercedes. Hacia el destino. ¿Y cuántos hijos hay que ven que los padres están enfermos y hacen voto con dios? Coge mi vida para que mi madre siga viviendo. Es algo común. Y entonces me imagino a dios mirando a tales hijos. ¿Entonces cómo se sentirá dios? Le saldrán las lágrimas viendo esto.

Mucha psicoterapia consiste en romper estos moldes, estos patrones. Por eso esto también es una educación en la fé. Una educación religiosa sin que sepamos dónde exactamente eso se dirige. Pero sabemos de dónde nos aparta.


2/2/12

Felicidad: un Estado de Flujo

"Somos felices cuando una actividad nos absorbe por completo"
(Mihaly Csikszentmihalyi) 

Disfrutar haciendo lo que a uno le gusta permite estar concentrado en lo que se está haciendo a la vez que se mantienen alejados los malos pensamientos.

De ello sabe muy bien Mihaly Csikszentmihalyi, un neurocientífico que se dedica a investigar las bases y aplicaciones de los aspectos positivos del pensamiento, como el optimismo, la creatividad, la motivación intrínseca, la responsabilidad, la felicidad, el bienestar subjetivo o la diversión. Además, Mihaly es conocido especialmente por su creación de la idea de flujo, un concepto muy interesante que puede ayudarnos a ser más felices.

Mihaly lo define muy bien: "el hecho de sentirse completamente comprometido con la actividad por sí misma lleva a un estado en el que el ego desaparece, el tiempo vuela, toda acción, movimiento o pensamiento surgen inevitablemente de la acción, del movimiento y del pensamiento previos, es como si estuviéramos tocando jazz. Todo tu ser está allí, y estás aplicando tus facultades al máximo". Esto explica la razón de porque la gente que tiene hobbies y realiza actividades que la absorban y la llenen es más feliz. 

Mihaly dice al respecto: "No se comprende por qué te puedes dedicar toda una vida a mirar por el microscopio y estudiar las células, o por qué te puede gustar el correr cada día un poquito más rápido que otro. Se puede pensar que es una tontería, pero los que lo hacen saben que les gusta, que están en control de sus vidas y que obtienen beneficios de aquello que hacen y en lo que invierten. Esto les hace de lo más felices".
  
Lo mejor es ver el programa de Redes. Video 374 y siguientes (yo dejo aquí insertadas las 4 primeras partes de 7... que es donde se aborda la entrevista a Mihaly).

Aprender a fluir:





















El flujo es algo que está directamente unido a la creatividad, ya que es cuando se está en ese tipo de estado, cuando pueden y surgen las acciones y actividades mas creativas.

Aprendamos a conectar con el Flujo... Busquemos aprender a crear.

Bueno, ésta breve reseña y sus vídeos ilustrativos nos acercan a "una" de las pistas para sentirnos mejor y más felices (que no la única).
Para más investigación y profundización sobre éste asunto en concreto:

Bibliografía recomendada y programa Redes:
  • Csikszentmihalyi, M. (1998) Aprender a fluir. Kairós, Barcelona.
  • Csikszentmihalyi, M. (1998) Finding flow: The psychology of engagement with everday life.
  • Csikszentmihalyi, M. Flow: The psychology of optimal experience.
  • Neumarkt, Ingrid. Curso: Equipos de alto rendimiento. Consultora: Whalecom.
  • Redes. Video 374. Aprender a fluir.

23/9/11

Masaje y desórdenes del sueño

¿Es el masaje una cura para el insomnio?

¿Está afectado por problemas para dormir? Usted no es el único. 
En España, el insomnio afecta a casi un millón de personas, las estadísticas demuestran que el problema aumenta con la edad y predomina más entre las mujeres. En la mayoría de los casos siguiendo determinadas recomendaciones el insomnio podría ser evitado.

Lo más importante es que usted tiene que saber el insomnio no es una enfermedad sino una señal. Así que para encontrar un medio eficaz para solucionar sus problemas de sueño, lo que necesita es hallar el problema subyacente.

Si sufre de insomnio crónico, una visita a su médico, es absolutamente recomendada para eliminar cualquier condición médica real.
En algunos casos, su médico puede sugerir medicamentos para conciliar el sueño. Sin embargo, este tipo de medicamentos no son capaces de hacer frente a la causa inicial (problema subyacente) de sus problemas de sueño a pesar de que le pueden ayudar durante un corto período de tiempo. Ahora bien, es muy a tener presente que usted puede llegar a crear dependencia de ellos. Estos medicamentos para dormir sólo se deben utilizar para el corto plazo.

Es evidente que hay varios métodos naturales para ayudarle a dormir, como a base de plantas, vitaminas y minerales, la aromaterapia, el ejercicio regular planificado y cursos de manejo del estrés. El masaje es, sin duda, una de las mejores opciones.

Usted ya sabrá que la terapia de masaje puede ayudar a las personas a liberar sus tensiones, pero... ¿puede ayudar con el insomnio? La investigación muestra que la terapia de masaje puede solucionar su insomnio. Lo hace de una manera efectiva al llegar a las causas principales del insomnio.

Muchas personas experimentan problemas de insomnio, no pueden dormir bien debido a problemas de dolor, así como algunas condiciones concretas de salud, alto nivel de estrés, alta actividad mental que no logran parar... Estos problemas pueden incluir entumecimiento del brazo o la mano, el cuello o dolor de espalda, espasmos y calambres y el síndrome de piernas inquietas, etc

El masaje ha demostrado ser una buena manera de resolver la inmensa mayoría de éstos temas que nos impiden el tan necesario sueño. Sobre todo porque una vez que sus músculos contraídos y acortados, doloridos y apretados han sido liberados se normaliza el flujo de la sangre, el dolor se va dispersa y desaparece, la dinámica del estrés es rota, la relajación aparece, la mente se para... En poco tiempo, los signos y síntomas que normalmente impiden conciliar el sueño o despertarse durante la noche ya no serán un problema.

Lo que es más, la forma en que su sistema nervioso autónomo responde a factores externos se verá rápidamente modificada. El trabajo se realiza en un nivel muy profundo de la persona para ayudar con sus problemas de insomnio. Hay dos ramas del sistema nervioso autónomo, el primero es el sistema parasimpático y el otro es el sistema simpático.

El sistema simpático tiene una relación muy estrecha con las respuestas de huida y lucha, y se activan tan pronto como usted se siente estresado.

El sistema parasimpático gestiona funciones digestivas y de restauración general. Cada vez que recibe un masaje su sistema parasimpático se activa y proporciona a su cuerpo una oportunidad para reducir la velocidad, el estrés, la ansiendad... y restaurarse a sí misma.

El masaje se ha demostrado ser muy exitosa cuando se usa para estimular el sistema parasimpático de la gente. Usted va a entender cómo funciona esto, una vez que lo pruebes. Es especialmente útil para ayudar a dormir individuos.

El masaje es muy útil en la obtención de una respuesta de relajación. Y lo que puede sorprender en gran medida: "el efecto de la terapia del masaje sobre el insomnio es de larga duración".

Después de recibir masajes frecuentes, los beneficios continúan mucho tiempo después de que el masaje haya sido recibido.

Su cuerpo recordará cómo activar el sistema parasimpático, recordará aquéllo olvidado... qué es dormir. Volverá a dormir como un bebé.

El masaje regular realmente reprograma su sistema nervioso.


2/9/11

¿Donde se esconde la Felicidad?

Un día cualquiera, se reunieron varios duendes para hacer una travesura.

Uno de ellos dijo: “Debemos quitarles algo a los hombres, pero, ¿qué le quitamos?. Después de mucho pensar uno dijo: “¡Ya sé!, vamos a quitarles la felicidad, pero el problema va a ser dónde esconderla para que no la puedan encontrar”.


Propuso el primero: “Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del mundo”. A lo que inmediatamente repuso otro: “no, recuerda que tienen fuerza, alguna vez alguien puede subir y encontrarla, y si la encuentra uno, ya todos sabrán dónde está.”


Luego propuso otro: “Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar”, y otro contestó:

“No, recuerda que tienen curiosidad, alguna vez alguien construirá algún aparato para poder bajar y entonces la encontrará”.


Uno más dijo: “Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra”, y le dijeron: “No, recuerda que tienen inteligencia, y un día alguien va a construir una nave en la que pueda viajar a otros planetas y la va a descubrir, y entonces todos tendrán felicidad”.


El último de ellos era un duende que había permanecido en silencio, escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás duendes.

Analizó cada una de ellas y entonces dijo: “Creo saber dónde ponerla para que realmente nunca la encuentren”. Todos voltearon asombrados y preguntaron al unísono: “¿Dónde?”.


El duende respondió: “La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera que nunca la encontrarán”.


Todos estuvieron de acuerdo y desde entonces ha sido así: el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la trae consigo.

¿Para qué buscar tan ansionamente fuera de nosotros lo que siempre nos ha acompañado?

Como bien nos indicaba el Buda... la fuente de todos nuestros males es el anhelo, la ansiedad... dukkha, ( la traducción más común en occidente ha sido sufrimiento, lo que ha generado una visión pesimista del Budismo. Sin embargo, descontento o insatisfacción están más cerca al sentido de esta palabra en los textos originales)... y es éste ansia que nunca se satisface la que nos separa día a día de nosotr@s mism@s y nos hace sentir y vivir en desgracia.



8/7/11

Claudio Naranjo: "El mal de la civilización es la mente patriarcal"


"La única salida a ésta crisis es la transformación interior"

"La escuela se utiliza para domesticar"

Dr. Claudio Naranjo.    

... "si la educación ha servido para la socialización, para la domesticación de la mente, para la adoctrinamiento al servicio de que nos parezcamos lo más posible a nuestros antecesores, es posible concebir que la educación reformule algún día sus objetivos y ponga el desarrollo por encima del status quo"... Una Educación para Salir del Patriarcado



18/4/11

El Cuerpo nos habla

Somos co-artífices de nuestra vida y si hay algo que en éste momento de nuestra existencia nos esté molestando, preguntémonos, qué hicimos en el pasado para crear la situación que hoy vivimos en el presente.

Un resfriado ocurre cuando el cuerpo no llora... 
Un dolor de garganta aparece cuando no es posible comunicar las aflicciones... 
El estomago arde cuando la rabia no consigue salir .. 
La diabetes invade cuando la soledad duele... 
El cuerpo engorda cuando la... insatisfacción aprieta... 
El dolor de cabeza deprime cuando las dudas aumentan.... 
El corazón renuncia cuando el sentido de la vida parece terminar... 
Las uñas se quiebran cuando las defensas están amenazadas ... 
El pecho aprieta cuando el orgullo esclaviza...
La presión sube cuando el miedo aprisiona... 
Las neurosis paralizan cuando el "niño interno" tiraniza... 
La fiebre sube cuando las defensas detonan las fronteras de la inmunidad....  
¿Y tus dolores callados? ¿Cómo hablan ellos a tu cuerpo? 
Elige qué hablar...con quién hacerlo....donde , cuando y cómo! 
Solo los niños cuentan todo, a cualquier hora, de cualquier forma....  
Elige a alguien que pueda ayudarte a organizar las ideas, a armonizar sensaciones y a recuperar la alegría. Todos necesitamos saludablemente de un oyente interesado... Pero todo depende, principalmente, de nuestro esfuerzo personal en que se produzcan los cambios que deseamos para nuestra vida....... "   

"EL CUERPO SUSURRA Ó GRITA, LO QUE LA MENTE NO COMPRENDE"
  
(Expuesto en una pared de un consultorio terapéutico en Brasil)


 

20/11/10

Dedicado al niñ@ que fuimos...

 Niño, eso no se hace, eso no se toca...


Hace unos días he re-leído un texto que me impresionó en su momento. T. Dethlefsen y R. Dahlke, en el libro titulado "Las etapas crítitcas de la vida", recreaban el diario de un niño de dos años:

Jueves:

8:10:  He tirado colonia en la en la alfombra. Huele bien. Mamá enfadada, la colonia está prohibida.

8:45: He tirado el mechero en el café. Me han pegado.

9:00: En la cocina. Me han echado. La cocina está prohibida.

9:15: En el cuarto de trabajo de papá. Me han echado. Cuarto de trabajo también prohibido.

9:30: He quitado la llave del armario. Jugado con ella. Mamá no sabía donde estaba. Yo tampoco. Mamá me ha gritado.

10:00: He encontrado un lápiz rojo. Pintado en la alfombra. Prohibido.

10:20: He cogido la aguja de hacer punto y la he doblado. He clavado otra en el sofá. Las agujas están prohibidas.

11:00: Tenía que tomar leche. ¡Pero yo quería agua! Me he puesto a llorar. Me han pegado.

11:30: Roto un cigarrillo. Había tabaco dentro. No sabe bien.

11:45. He seguido un ciempiés hasta debajo de la valla. He encontrado cochinillas. Interesante... pero... prohibido.

12:15: He comido caca. Sabor peculiar, pero prohibido.

12:30: He escupido la ensalada. Incomible. Pero... escupir está prohibido.

13:15: La siesta. No he dormido. Me he levantado y me he sentado en la colcha. Yo, helado... Helarse está prohibido.

14:00: He reflexionado: Constato que todo está prohibido. ¿Para qué viene uno al mundo?

... Como me recuerda escenas de mi niñez...
Duro, ¿verdad? Probablemente cualquier niño  que, a base de oír continuos NO y PROHIBIDO, acaba por decidir que probar, jugar, arriesgarse, ensayar, en definitiva, vivir, está Prohibido.

 Serrat nos lo canta:





Con Cariño... para todos los niños y niñas que nos habitan y acompañan. Gracias por estar ahí "siempre". ¡ Viva los locos bajitos !