4/3/09

Arteterapia, pintando la Salud.






Arteterapia de Grupo









El uso de diferentes expresiones artísticas como vehículo para corregir desórdenes emocionales y mentales viene siendo utilizado con eficacia desde hace más de medio siglo.


En esencia, la arteterapia pone al servicio del paciente un tipo de lenguaje no verbal con la capacidad de desbloquear y liberarle de estados potencialmente dañinos, ayudándole a restaurar el equilibrio perdido.No resulta desacertado que muchos expertos hayan establecido paralelismos entre la terapia artística y el psicoanálisis, incluyendo al propio Freud, de manera que se intenta que el sujeto exprese cosas que verbalmente es incapaz de hacer, bien por formar parte de su mundo inconsciente o por el rechazo que le genera el asunto.




El arte expresivo tiende un puente entre el interior del ser humano y el exterior, un camino por el que pueden transitar sin la intervención de la razón, los prejuicios los complejos, las emociones y sentimientos más diversos. La cuestión es muy simple, pues sólo requiere de material de dibujo, en contraste con los excelentes resultados que puede brindar al paciente. La asistencia de un terapeuta u orientador suele ser importante, pero existe consenso en que el especialista nunca interpretará los productos artísticos, ni en lo relativo a su calidad ni en lo concerniente al contenido que tienen. No en vano, en esta terapia el único que tiene capacidad para interpretar el material es quien lo genera, en tanto y cuanto se trata de productos individuales e intransferibles, de contenidos íntimos en un lenguaje que el paciente aprende a interpretar, haciendo uso de lo que su corazón le indica. Aunque atender a la intuición y a la voz del corazón parece algo fuera de la ciencia y la medicina, lo cierto es que la inteligencia intuitiva está cada vez más reivindicada por la ciencia actual.




Conviene que antes de continuar el lector sepa que en la terapia con artes plásticas no es importante el talento, puesto que con frecuencia cuando uno es un profesional tiende al perfeccionamiento, enmascarando el mensaje. Simplemente hay que dejarse llevar.Un estuche de coloresLa terapia artística se ha usado con eficacia en el tratamiento de trastornos mentales y emocionales, coadyuvando a la rehabilitación de los individuos expuestos a su potencial terapéutico en situaciones tan diversas como las convalecencias por tuberculosis que trató Adrian Hill en los años 40, o los tratamientos de esquizofrenia desarrollados en Inglaterra por la British Association of Art Therapists.




La incapacidad para hablar de los conflictos interiores, por el dolor que genera su simple planteamiento o por cualquier otra limitación del individuo, hacen del lenguaje artístico un medio ideal, sin fronteras gramaticales, idiomáticas, ortográficas y estilistas. Un sujeto puede estar corroído por la rabia y el dolor ante la pérdida de un ser querido, y sumirse en una depresión que desestabiliza su vida. Puede descuidar su alimentación, verse tentado a buscar refugio en tranquilizantes o drogas que aplaquen su ansiedad, adoptar una pauta de descanso insana y ver cómo su sistema inmunológico se debilita. La terapia artística puede sacar a flote esa rabia y dolor, que el sujeto no sabe o no puede verbalizar, y abrir el camino a la autosanación. Como apunta la experta Barbara Ganim en Dibujar con el corazón (Obelisco), “el hecho de expresar con una imagen, sea en un papel u otro medio, cómo se vive un sentimiento doloroso supone iniciar la sanación del mismo a través del arte expresivo”. Ganim cuenta con una dilatada experiencia en utilizar el arte en los procesos terapéuticos, desarrollando un laureado método para superar las pérdidas a raíz del 11-S. “Al representar con un dibujo la emoción física que sentimos, liberamos la tensión que nos provoca esa emoción en el cuerpo, la mente y el espíritu”, una liberación mucho más rápida y eficiente que la que se puede dar en una psicoterapia convencional en la que el sujeto entra en un protocolo en el que las palabras son el vehículo. “Al contrario que sucede con éstas, en el lenguaje de las imágenes no hay juicios. Expresamos con imágenes el modo en el que el cuerpo reacciona frente a un suceso doloroso, evitando la interpretación negativa que a veces imponen las palabras”, explica Ganim.



¿Qué necesitamos?


La verdad es que más bien poca cosa. Papeles de diferentes texturas, bloc, cartulina, lienzos, pinceles, lápices de colores, arcilla, masilla… También se puede recurrir a recortes de revistas o periódicos para confeccionar collage o elaborar formas o decorar con cualquier material susceptible de ser utilizado: semillas, legumbres, botones… Los colores son esenciales, de cuantos más se disponga, mejor, pues muchas veces son el elemento que más expresa las emociones. Su uso es muy personal, pero al mismo tiempo constituye una suerte de código universal.Resulta importante buscar un lugar cómodo, bien iluminado, en el que podamos realizar la sesión con pocas interrupciones y estímulos, estableciendo una pauta horaria fija. Hay que llevar a cabo la sesión a la misma hora y los mismos días, preferiblemente alternos. Tres días a la semana a razón de 45 minutos es una pauta recomendable.


La terapia es un todo, por eso será importante y revelador conservar todos los trabajos realizados y al cabo del tiempo contemplar la evolución.


Manos a la obra !!


Un Afectuoso Saludo:


Manu&Xiao Ying

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